Este régimen especial del IVA aplica un extra del 0,5%, del 1,4% o del 5,2% al minorista que vende al cliente final sin transformar el producto.

Imagina la tienda de alimentación de la esquina. Supongamos que el dueño hace un pedido de bizcochos envasados a su proveedor por valor de 500 euros. Dando por sentado que éste satisface la demanda y entrega el producto, en ese instante entraría en juego el llamado recargo de equivalencia. En la factura figurará el importe de la transacción, el correspondiente impuesto sobre el valor añadido (IVA) y el citado extra. En este ejemplo, serían 500 euros, más el 21% de esa cantidad –el porcentaje que se aplica en este caso– y otro 5,2% que exige Hacienda.

 

Aviso a emprendedores

 

Aunque con los impuestos, que tomen nota los autónomos o los que estén pensando en poner en marcha una pyme, parece que siempre es ‘el cuento de nunca acabar’, el recargo de equivalencia es una práctica habitual.

 

 

Qué es el recargo de equivalencia

 

Básicamente, se trata de un extra que la Agencia Tributaria aplica sobre el IVA a los negocios que no llevan a cabo ningún tipo de transformación sobre los productos que venden, siendo meros intermediarios entre el fabricante o distribuidor y el usuario final.

 

A quién afecta el recargo de equivalencia

 

A pesar de no ser muy conocido entre el gran público, un enorme número de negocios abona el recargo de equivalencia: ropa, electrodomésticos, el ya citado de alimentación, etc. Para ser considerado comerciante minorista con obligación a repercutir el recargo de equivalencia las ventas del negocio a consumidores finales durante el ejercicio precedente han de ser superiores al 80% del total.

 

Si no se ha ejercido actividad en dicho año o bien se tributa en estimación objetiva en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) y se tiene la condición de minorista en el impuesto sobre actividades económicas (IAE), el porcentaje de ventas resultará indiferente.

 

Cómo se aplica el recargo de equivalencia

 

Dado que hay distintas categorías en el IVA, este régimen especial del mismo es también variable. Así, los proveedores repercuten al comerciante en la factura el IVA correspondiente los siguientes recargos de equivalencia:

 

  • Artículos al tipo general del IVA del 21%, recargo del 5,2%.
  • Artículos al tipo reducido del 10%, recargo del 1,4%.
  • Artículos al tipo superreducido del 4%, recargo del 0,5%.
     

Quién debe incluir el recargo de equivalencia

 

Según las precisiones de la propia Agencia Tributaria, esta tasa sobre el IVA debe ser impuesta sobre los siguientes productos:

 

  • Vehículos a motor para circular por carretera y sus remolques.
  • Embarcaciones y buques.
  • Aviones, avionetas, veleros y demás aeronaves.
  • Accesorios piezas de recambio de los medios de transporte comprendidos en los epígrafes anteriores.
  • Joyas, alhajas, piedras preciosas, perlas naturales o cultivadas, objetos elaborados total o parcialmente con oro o platino. Bisutería fina que contenga piedras preciosas, perlas naturales o los referidos metales, aunque sea en forma de bañado o chapado, salvo que el contenido de oro o platino tenga un espesor inferior a 35 micras.
  • Prendas de vestir o de adorno personal confeccionadas con pieles de carácter suntuario.
  • Se exceptúan de lo dispuesto en este número los bolsos, carteras y objetos similares así como, las prendas confeccionadas exclusivamente con retales o desperdicios, cabezas, patas, colas, recortes o con pieles corrientes o de imitación.
  • Objetos de arte originales, antigüedades y objetos de colección.
  • Bienes que hayan sido utilizados por el sujeto pasivo transmitente o por terceros con anterioridad a su transmisión.
  • Aparatos y accesorios para la avicultura y apicultura.
  • Productos petrolíferos cuya fabricación, importación o venta está sujeta a impuestos especiales.
  • Maquinaria de uso industrial.
  • Materiales y artículos para la construcción de edificaciones o urbanizaciones.
  • Minerales, excepto el carbón.
  • Hierros, aceros y demás metales y sus aleaciones no manufacturados.
  • Oro de inversión.
     

Adamo, con las empresas

 

Finalmente, cabe recordar que Adamo Business pone a disposición de los negocios y de los autónomos una red de fibra óptica propia de 10.000 kilómetros y la conexión a Internet más rápida que existe hoy en el mercado (1.000 Mbps). También ofrece el primer mes de cuota gratis al contratar pack de móvil y fibra, así como un cheque regalo de Amazon por importe de 150 euros al contratar cualquiera de los productos pyme de la compañía.

 

En Adamo Business te proporcionamos el servicio de fibra óptica para empresas y el soporte técnico que tu negocio necesita: rápido, especializado y seguro. Encuentra más información para AutónomosPymes y Grandes Empresas. Para cualquier duda, llámanos gratis al 900 65 16 40 y te ayudaremos. 

Por Adamo Business

Soporte local a tu alcance

Te daremos una introducción a la solución perfecta que se adapta a tu negocio. ¡Comienza tu viaje hacia un crecimiento sin miedo!

¡Te llamamos gratis!

900 651 640